Ficha 1 — CUANDO EL CONTEXTO YA DICTA LA CULPA

14.05.2026

NUEVA SERIE dedicada al análisis de Nos vemos en Chicote (Juan Antonio Ríos Carratalá).

Ficha 1 — CUANDO EL CONTEXTO YA DICTA LA CULPA

Del documento al personaje "útil" para el relato 


Fragmento analizado

Páginas 150-151 de Nos vemos en Chicote, obra del catedrático Juan Antonio Ríos Carratalá.

"Las labores también requirieron varios colaboradores. Al igual que en otros muchos casos, el capitán honorífico contó para el proceso de Diego San José con la ayuda del quintacolumnista y recién nombrado, se supone, alférez Antonio Luis de la Santísima Trinidad Baena Tocón…"



Estrategia discursiva

El fragmento no se limita a describir una intervención documental o administrativa.

Antes incluso de precisar funciones concretas, Juan Antonio Ríos Carratalá introduce una atmósfera narrativa muy determinada:

  • "represión"
  • "colaboradores"
  • "quinta columna"
  • "ayuda"
  • "recién nombrado"
  • proceso contra un represaliado

Es decir: el lector no recibe primero los hechos y luego los interpreta.

Recibe antes el marco moral.

Y eso es importante.

Porque cuando un nombre aparece rodeado de determinadas expresiones, el efecto psicológico ya está producido antes de que se examine la realidad documental.

No es simplemente:

"Antonio Luis Baena Tocón figura en determinados documentos militares."

Lo que se construye es algo distinto:

"Antonio Luis Baena Tocón formaba parte del engranaje represivo."

Y esa conclusión no se obtiene únicamente de los documentos, sino del modo en que son narrados por Juan Antonio Ríos Carratalá en Nos vemos en Chicote.

La cuestión, por tanto, no es negar la existencia documental de Antonio Luis Baena Tocón en determinados expedientes militares.

La cuestión es otra:
impedir que una mera aparición documental termine convertida, mediante asociaciones semánticas y contexto narrativo, en una forma de responsabilidad ideológica insinuada.

Porque una cosa es figurar como secretario adscrito a un órgano instructor militar dentro de un destino derivado del servicio.

Y otra muy distinta es ser presentado literariamente como "colaborador" de la represión dentro de un escenario narrativo donde cada palabra arrastra ya una carga moral previa.

Puntos discutibles

1. El término "colaboradores" no es inocente

En un contexto de represión política, la palabra "colaborador" posee una evidente carga moral e ideológica.

No describe solo una función.

Sugiere participación consciente en un sistema represivo.

Y ahí surge el problema:

¿se demuestra realmente esa implicación personal o simplemente se induce mediante el lenguaje?

Porque una cosa es aparecer como secretario adscrito a un órgano instructor militar.

Y otra muy distinta es ser presentado narrativamente como colaborador activo de la represión.

2. La etiqueta "quintacolumnista" introduce una intención ideológica

El término no se utiliza aquí como dato técnico.

Funciona como etiqueta política.

El lector ya no contempla a una persona concreta situada en un contexto histórico complejo, sino a un personaje previamente clasificado moralmente.

Y sin embargo, el debate histórico serio debería distinguir entre:

  • convicción ideológica,
  • destino militar,
  • obligación derivada del servicio,
  • tareas burocráticas,
  • funciones instructoras,
  • capacidad real de decisión.

Cuando todo eso desaparece bajo una sola etiqueta, el análisis histórico se convierte en simplificación narrativa.

3. "Recién nombrado, se supone"

La expresión "se supone" resulta llamativa en un texto presentado con apariencia de rigor documental.

Porque:

  • o se conoce el dato,
  • o no se conoce.

Pero introducir una insinuación temporal imprecisa dentro de un contexto moralmente cargado permite reforzar la escena narrativa aunque la precisión documental no sea absoluta.

Y eso afecta inevitablemente a la percepción del lector.

4. Se omite el contexto personal y vital

El lector no recibe aquí información esencial para valorar correctamente la situación de Antonio Luis Baena Tocón:

  • que era un joven sometido al contexto de posguerra,
  • que realizaba servicio militar,
  • que no pertenecía a ningún consejo de guerra,
  • que no era juez,
  • que no dictaba sentencias,
  • que no firmó penas de muerte,
  • que actuaba como secretario adscrito en fase instructora,
  • y que no ejercía funciones decisorias.

Todo eso desaparece detrás del decorado literario de "represión y colaboradores".

Y ahí es donde el relato deja de limitarse a contextualizar documentos para empezar a construir personajes.

Réplica narrativa

Cuando el lenguaje decide antes que el lector

Hay una forma muy eficaz de construir culpables sin necesidad de acusar directamente.

Consiste en rodear un nombre de determinadas palabras.

No hace falta afirmar:

"esta persona fue responsable de la represión".

Basta con situarla entre:

  • colaboradores,
  • quintacolumnistas,
  • procesos represivos,
  • ayudas al aparato franquista,
  • escenarios moralmente condenatorios.

El efecto ya está conseguido.

El lector completa solo el resto.

Y quizá ahí radique uno de los mayores problemas de ciertos relatos contemporáneos sobre la memoria histórica:
la sustitución progresiva del matiz documental por la sugestión narrativa.

Porque una investigación rigurosa debería comenzar preguntándose:

  • cuál era exactamente la función de una persona,
  • qué capacidad real tenía,
  • si actuaba voluntariamente,
  • si pertenecía a órganos decisorios,
  • qué firmó realmente,
  • qué responsabilidad jurídica o material asumió.

Sin embargo, cuando el relato necesita personajes reconocibles, esas diferencias empiezan a desaparecer.

Entonces ya no importa demasiado distinguir entre:

  • instructor y tribunal,
  • secretario y juez,
  • presencia documental y responsabilidad penal,
  • servicio militar y militancia ideológica.

Todo queda absorbido por una misma atmósfera moral.

Y así, un nombre acaba convertido en personaje.

No necesariamente por lo que hizo.

Sino por cómo conviene contarlo.

📌 Notas y enlaces sugeridos

Referencia bibliográfica de la obra

  • Juan Antonio Ríos Carratalá, Nos vemos en Chicote, Publicaciones Universidad de Alicante, 2015.

Referencia documental/judicial que convendría citar

  • Sentencia 311/2021 del Juzgado Contencioso-Administrativo nº 3 de Alicante.
  • Resoluciones donde se señala que Antonio Luis Baena Tocón:
  •      no perteneció a ningún consejo de guerra,
  •      no firmó penas de muerte,
  •      ni ejerció funciones decisorias.

Enlace relacionado de mi blog

  • Nos vemos en Chicote (2016 y 2025)

Enlace de apoyo/documentación

  • Web Antonio Luis Baena Tocón
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