CUANDO EL APLAUSO SUSTITUYE A LOS HECHOS (III)

16.01.2026

 El aplauso organizado: manifiestos, medios y lemas vacíos

Las dos primeras entregas de esta serie mostraban cómo, a lo largo de 2025, se fue articulando un coro de apoyos públicos en torno a Juan Antonio Ríos Carratalá sin conocimiento del origen ni de la naturaleza real del conflicto. En esta tercera parte conviene dar un paso más y observar cómo se organiza ese aplauso, qué mecanismos utiliza y por qué adopta siempre los mismos lemas y silencios.

No estamos ante reacciones espontáneas ni ante una pluralidad de análisis independientes. Lo que aparece es un patrón reconocible, con textos de origen, consignas repetidas y una cadena de amplificaciones que sustituyen el contraste por la adhesión.

1. La entrada matriz del 12 de marzo de 2025

El punto de partida de este bloque es una entrada publicada en el propio blog Varietés y República el 12 de marzo de 2025. Ese texto funciona como entrada matriz: fija el marco interpretativo, define el conflicto en términos abstractos y ofrece una versión cerrada de lo ocurrido.

A partir de ahí, numerosas personas afines:

  • reproducen expresiones y enfoques del autor,

  • añaden comentarios en la misma línea,

  • y presentan esa versión como si fuera la única existente.

El rasgo común es claro: no hay contraste con documentos, no hay referencia a las peticiones iniciales de rectificación ni a la causa real del conflicto. Todo se articula desde lo que el propio autor decide contar.

En términos prácticos, no surgen voces distintas: surgen ecos.

2. El manifiesto como escudo académico

Pocos días después, el 18 de marzo de 2025, se difunden pronunciamientos de apoyo al manifiesto de la Asociación de Historia Contemporánea (MANÍA). Figuras como Quique Hervés o Martín González, junto con otros firmantes, expresan su respaldo sin aportar datos nuevos ni examinar los hechos que dieron lugar al proceso judicial.

Este tipo de adhesiones cumple una función muy concreta: convertir un conflicto factual en una causa corporativa. El manifiesto no discute afirmaciones concretas ni errores documentales; se limita a cerrar filas y a presentar cualquier crítica como una amenaza externa al rigor académico.

Lo significativo es que este apoyo se produce:

  • sin conocer qué se solicitó inicialmente,

  • sin analizar cómo se actuó ante esas solicitudes,

  • y sin cuestionar si hubo o no falsedades previas.

El manifiesto opera así como escudo, no como argumento.

3. "Salvar la libertad de investigación": un lema sin hechos

En paralelo, varios apoyos reproducen una consigna que se repite de forma insistente: "salvar la libertad de investigación". Aparece en entradas de los días 12 y 13 de marzo de 2025, tanto en comentarios de personas afines como en la difusión de declaraciones del propio Ríos Carratalá.

El problema de este lema no es su formulación, sino su uso vacío. Se invoca la libertad de investigación:

  • sin especificar qué investigación concreta estaría en peligro,

  • sin explicar qué afirmaciones motivaron el conflicto,

  • y sin distinguir entre investigar y atribuir hechos no probados a personas reales.

La consigna funciona como sustituto del análisis. En lugar de discutir documentos o errores, se eleva el debate a un plano abstracto que desactiva cualquier pregunta incómoda.

4. Medios y prestigio como sustitutos del contraste

Otro elemento clave del aplauso organizado es la apelación a los medios y al prestigio. La difusión de artículos en la Cadena SER o la reiteración de colaboraciones mediáticas se utilizan como aval moral, no como objeto de examen crítico.

Personas como Paz Galache reproducen y amplifican noticias y elogios, acompañándolos de comentarios que refuerzan la imagen del autor y la importancia de su obra, especialmente mediante la difusión de sus libros. De nuevo, el esquema es el mismo:

  • se alaba la trayectoria,

  • se difunde la obra,

  • y se evita entrar en la cuestión central: si determinadas afirmaciones fueron falsas y si se negó su rectificación.

El prestigio, en este contexto, actúa como sustituto del contraste. No se discute lo que se dijo, sino quién lo dijo y dónde apareció.

5. Un coro sin conocimiento de causa

Vistos en conjunto, estos apoyos no constituyen un debate plural. Constituyen un coro organizado, aunque no necesariamente coordinado, que comparte tres rasgos fundamentales:

  1. Parte de una versión única, difundida desde el propio autor.

  2. Repite lemas y marcos sin analizar hechos ni documentos.

  3. Omite de forma sistemática el origen y la naturaleza real del conflicto.

No es casualidad que las expresiones se repitan, que los tiempos coincidan y que las omisiones sean siempre las mismas. El aplauso no surge del conocimiento de causa, sino de la adhesión previa.

Cierre

Esta tercera entrega no pretende discutir intenciones ni cuestionar afinidades personales. Señala algo más simple y más grave: cómo se construye un aplauso organizado cuando se renuncia al contraste.

Antes de llegar al daño concreto, a las falsedades reiteradas o al desprecio institucional, hay un paso previo imprescindible: la fabricación de un marco en el que los hechos dejan de importar. Ese marco ya estaba completo en marzo de 2025.

En la próxima entrega veremos qué ocurre cuando ese aplauso acrítico no se queda en palabras, sino que deriva en consecuencias reales: persistencia en falsedades, victimismo, deslegitimación de la Justicia y cruce de límites personales.